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SEGUNDO PARCIAL: TEMA 10

Índice de temas

  1. Las teorías de atribución cognitivas
    1. La teoría bifactorial de Schachter y Singer
      1. Supuestos teóricos y comprobación experimental
      2. Algunas críticas a la teoría de Schachter y Singer
    2. la teoría de Zillman
      1. Supuestos de la teoría de Zillman
      2. Comprobación de algunos supuestos de la teoría
    3. La teoría de Valins
    4. La teoría de Mandler
    5. Un aspecto implicado en las teorías de atribución: la percepción de la activación
      1. Contribuciones neurofisiológicas
      2. Contribuciones psicológicas
      3. Dificultades con las que se encuentra la percepción visceral
      4. El estudio de la percepción visceral
      5. Métodos de valoración de la percepción cardiaca
      6. Activación autonómica y percepción cardiaca
      7.  Discriminación y control de la tasa cardiaca
      8. Conclusiones
  2. Teorías de apreciación cognitiva
    1. La teoría cognitiva transaccional de Lazarus
      1. La teoría de estrés
      2. La teoría de emoción
    2. Una aproximación integrativa basada en los procesos de apreciación: la teoría de Scherer
      1. Las emociones como resultado de un proceso componente
      2. Comprobación secuencial y diferenciación emocional
      3. El modelo de patrones componentes

Las teorías cognitivas de la emoción que se van a revisar en este capítulo implican procesos de valoración y decisión y exigen una implicación activa del sujeto.

Se expondrán dos tipos de teorías cognitivas: las teorías de atribución y de apreciación.

Las teorías de atribución tratan de explicar cómo surge el sentimiento. Estas teorías se basan en la existencia de la activación fisiológica, pero su interés no se centra en el análisis de la misma sino en los procesos cognitivos, que son los que explicarán el sentimiento emocional concreto que resulta en cada caso. El ejemplo más citado es la teoría bifactorial de Schachter y Singer, según la cual el sentimiento surge por el hecho de que el sujeto atribuye una causa emocional a la activación que percibe en una determinada situación. La teoría de Schachter y Singer se ha criticado por la secuenciación que establece: activación, percepción de la activación y atribución causal, que se considera como poco probable en la realidad. Entre las formulaciones teóricas que ha estimulado la teoría de Schachter, la teoría de transferencia de la excitación (activación) de Zillman sugiere la posibilidad de que una transferencia de un residuo de activación ocurrido en una situación precedente, se sume a la activación de una situación actual. Zillman propone pues situaciones en las cuales la activación, al menos  parcialmente, precede a la atribución cognitiva.

La influencia de Schachter se hace notar también en autores como Valins y Mandler. En Valins, la activación “verdadera” o “falsa” puede afectar a la conducta o a la atención, facilitando así de forma indirecta el proceso de atribución emocional. Según Mandler, las situaciones más relevantes en las que ocurre una atribución emocional son situaciones en las que se produce una interrupción de actividades que conducen a metas relevantes para el sujeto. La  activación se considera, en este caso, una información más a tener en cuenta que puede iniciar la atribución, pero también puede ocurrir a consecuencia de una atribución. Esto significa que en Mandler la emoción puede ser causa o síntoma de una activación percibida. En su caso no hay una secuenciación fija de los procesos implicados.

Por la importancia que tiene la percepción de la activación en la mayoría de las teorías de atribución, se incluye en este capítulo una revisión sobre las investigaciones de percepción visceral, así como resultados recientemente obtenidos en nuestro laboratorio.

El supuesto fundamental de las teorías de apreciación es que las emociones  son elicitadas por procesos de apreciación cognitiva, procesos que no necesariamente son conscientes y que determinan las reacciones fisiológicas, expresivas, tendencias a la acción y estados de sentimientos, es decir, las reacciones de las diferentes componentes del proceso emocional. El modelo de Lazarus es uno de los modelos de esta tradición, que basándose en Arnold, introdujo un constructo de emoción, que se centra en el concepto de apreciación subjetiva. Para Lazarus, las emociones no son únicamente el resultado de procesos de apreciación de determinados acontecimientos relevantes para el individuo, sino de los recursos de afrontamiento disponibles en dicha situación. En una versión reciente de su teoría, Lazarus utiliza un análisis centrado en temas relacionales fundamentales, que ponen en correspondencia un número limitado de dimensiones de apreciación con otro número limitado de emociones. En cierta manera, con este análisis,  Lazarus se acerca a la teoría de emociones básicas.

Contrario al modelo de Lazarus, que se caracteriza por una reducción a unas cuantas emociones, existen otros autores que postulan la existencia de tantas emociones como posibles procesos de apreciación. Un ejemplo de esta postura es el modelo de Scherer. Desde esta posición teórica se rechaza la teoría de emociones básicas, aunque se admite la existencia de familias y de prototipos de emociones. Scherer ha propuesto el concepto de emociones modales, en este caso las diferentes emociones se explican por procesos de apreciación universales recurrentes, por. ej. la tristeza en el caso de pérdida, o la ira en el caso de obstaculizarse metas relevantes. Otra de las características de este tipo de modelos es que se han elaborado predicciones concretas respecto a los cambios que hay que esperar en las reacciones fisiológicas, de expresión y motivacionales, según sean los procesos de apreciación: dichas predicciones se hacen en función de dimensiones o criterios específicos de apreciación. Scherer por ej. establece una serie de comprobaciones secuenciales. Este proceso de comprobaciones o valoraciones secuenciales se ha ampliado estableciendo cuáles son las reacciones fisiológicas, expresivas  y tendencias a la acción que hay que esperar en cada paso de valoración. Como  consecuencia de las predicciones detalladas pueden establecerse hipótesis específicas respecto a los perfiles de emociones modales. Un aspecto importante de la teoría de Scherer es que hace una diferenciación entre el proceso emocional que implica diferentes componentes y el estado subjetivo, el sentimiento como uno de estos componentes. El sentimiento se entiende en este caso como una meta - representación en el sentido de que integra y refleja lo que sucede en todas las demás componentes. Sólo parte de esta representación es consciente y se puede expresar en palabras.

 

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