Cambiar a contenido.

OCW UNED

Secciones
Herramientas personales
Inicio » Psicología » Psicología General II » temas_html » 1pp » t_3
Acciones de documento

PRIMER PARCIAL: TEMA 3

Índice de temas

  1. Planteamientos previos
  2. ¿Qué significa representar el conocimiento?
  3. Formalismos representacionales
  4. Formalismos analíticos
    1. Redes semánticas
    2. Modelos de rasgos
    3. Esquemas y guiones
    4. Producciones y sistemas de producción
  5. Formalismos analógicos
    1. Rotación mental de imágenes
    2. Generación de imágenes mentales
    3. Crítica a las imágenes mentales
    4. Imágenes y percepción
  6. ¿Es necesario admitir representaciones mentales?
    1. El conductismo ortodoxo skinneriano
    2. Presentacionalismo gibsoniano

Una de las grandes pretensiones de los científicos cognitivos ha sido la de explicar cómo la información se dispone en la mente. Esa ha sido la gran pretensión. La realidad es que, lejos de alcanzarse, filósofos y científicos han tenido que conformarse con elaborar modelos teóricos de cómo es posible describir el conocimiento y, posteriormente, validarlos mediante técnicas experimentales, simulación por computador o ambas. Como no podía ser menos, las dos aproximaciones expuestas en el capítulo precedente –la del ordenador y la de la neurona– han dado contestaciones diferentes a esta cuestión. En este tema sólo expondremos las principales aportaciones del cognitivismo simbólico y dejaremos para los dos siguientes las propuestas conexionistas.

Representar es volver a presentar. En la representación hay que distinguir entre el mundo representado –los eventos del medio– y el mundo representante –la formalización de éstos en un modelo teórico. Dos grandes aproximaciones se han desarrollado desde el cognitivismo clásico para afrontar las cuestiones representacionales.

La primera entiende que es factible describir el conocimiento mediante la utilización de códigos analíticos o proposicionales. Recurre a la lógica formal aplicada a las proposiciones y ha ocasionado numerosas propuestas con alta precisión y validez: redes semánticas, rasgos, esquemas, guiones, producciones y sistemas de producción han sido los formalismos más habituales. La ventaja de esta propuesta es que, el cálculo proposicional permite una enorme flexibilidad por su proximidad a los enunciados del lenguaje y a su posibilidad de organización.

La segunda aproximación entiende que, además de los códigos proposicionales, existe un formato que también es utilizado por los humanos para representar conocimiento: las imágenes mentales. Esta propuesta se denomina orientación analógica, al entender que las imágenes mentales presentan propiedades espaciales y métricas análogas a los objetos y eventos que representan. Una característica importante es que las imágenes precisan de códigos proposicionales para generarse.

Los partidarios de una y otra aproximación desencadenaron un debate sobre la utilidad de entender las imágenes como formalismos representacionales. Si las imágenes precisan de códigos proposicionales para generarse ¿qué sentido tiene admitirlas, si con los primero es más que suficiente? Como expondremos en el capítulo, las imágenes representan mucho mejor que las proposiciones determinadas propiedades de los objetos y, en la última década, con el desarrollo de las técnicas de neuroimagen, se ha producido un espectacular avance en su investigación, altamente vinculada a mecanismos de naturaleza perceptiva.

La admisión de representaciones mentales ha sido criticada contundentemente y rechazada desde determinados sectores de la psicología. Estas propuestas insisten en que no es necesario manejar un concepto abstracto como es el de representación. Skinner entiende que hablar de representación es una vuelta a un mentalismo que no es útil para el control y predicción de la conducta. James J. Gibson ha sido, tal vez, la figura que con más ímpetu se ha opuesto a los conceptos representacionales.

Para Gibson no se hace precisa la representación del medio en la mente pues, según su teoría, los organismos perciben directamente el medio sin necesidad de someterlo a proceso interpretativo alguno. Admitir que los eventos del mundo y sus propiedades son captados directamente por sistemas sensoriales hace innecesaria la presencia de ejecutivos centrales, homúnculos u ojos de la mente que procesen y codifiquen la información en un formato representacional.

subir