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EL CONSUMO DE ALCOHOL Y DROGAS POR PARTE DE LOS J脫VENES


Las drogas y el alcohol son sustancias cuyo consumo puede producir dependencia, estimulaci贸n, depresi贸n del sistema nervioso central, o bien influir en el comportamiento o el 谩nimo de la persona.

Este tema es de importancia vital sobre todo en edades comprendidas entre los 14 y los 21 a帽os, en las que se inician con estas sustancias, al tiempo que conducen ciclomotores o acompa帽an a amigos de mayor edad, con coche, en las salidas de fines de semana. Por ello la prevenci贸n es b谩sica, y la ayuda de familiares es tambi茅n fundamental.

La cuesti贸n primordial y el gran problema es que para pasar de “controlar” las drogas, a estar “enganchado”, hay s贸lo un paso, una d茅bil l铆nea que no sabemos cu谩ndo la vamos a cruzar. A ello hay que a帽adir que los adolescentes tienen la err贸nea percepci贸n de que es tan peligroso consumir un paquete de tabaco diario como consumir coca铆na o hero铆na espor谩dicamente.

Si a estas sustancias le a帽adimos la velocidad el c贸ctel puede ser mortal.

Se debe entrenar en el proceso de toma de decisiones razonada, proporcionando informaci贸n adecuada y veraz sobre las sustancias y los efectos de su consumo. Tambi茅n a desarrollar la capacidad asertiva de la persona (saber decir no) ante estas sustancias.

Los lugares de “marcha” a menudo se asocian tambi茅n a conductas adictivas y peligrosas que es importante controlar y limitar, m谩xime si se tiene en cuenta su relaci贸n con los veh铆culos.

Algunas razones por las que se consumen drogas y en especial por lo que se suele empezar con ellas son:

  1. La curiosidad. Querer saber qu茅 se siente al consumir drogas, qu茅 puede pasar si se prueban.
  2. La presi贸n. Querer sentirse aceptado en un grupo de amigos o de iguales. En ocasiones el grupo consume alcohol o drogas y para  pertenecer a ella hay que consumirlas. La necesidad de pertenencia que se tiene se traduce entonces en aceptar esta situaci贸n, pese a conocer el riesgo que conlleva.
  3. La imitaci贸n. Intentar imitar estilos de personas a quien se admira y adaptarlos a la personalidad de cada uno, personas que en muchas ocasiones se presentan como victoriosas socialmente y que aparentemente se observa que no les afecta lo que consumen.
  4. El alivio de dolencias. Por el efecto obtenido, ya sea alivio en lo f铆sico o en lo emocional, disminuci贸n del cansancio, del hambre o de las tensiones.

La “Estrategia Nacional sobre Drogas, 2000-2008”, aprobada por el gobierno en diciembre de 1999, ha supuesto una aut茅ntica puesta al d铆a de las pol铆ticas que ven铆an desarrollando las Administraciones P煤blicas en nuestro pa铆s desde la creaci贸n del Plan Nacional sobre Drogas (PNSD). Adem谩s, ha permitido disponer de un marco de trabajo concreto y bien definido.

Entre las muchas aportaciones de esta Estrategia, la m谩s significativa es, sin duda, haber situado la prevenci贸n en un lugar central y prioritario respecto a todas las posibles medidas que cabe articular frente a las drogas. Pero impulsar la prevenci贸n exige la aplicaci贸n de grandes esfuerzos, la conjunci贸n de numerosas voluntades y sustentarla en una informaci贸n objetiva, veraz y rigurosa sobre este complejo fen贸meno. De aqu铆 que un objetivo fundamental est茅 dirigido precisamente a “ofrecer a la poblaci贸n informaci贸n suficiente sobre los riesgos del consumo de tabaco, alcohol y otras sustancias capaces de generar dependencia o cuyo uso puede entra帽ar riesgos para la poblaci贸n que los consume”.
Algunas personas mantienen un miedo reverencial a la informaci贸n sobre las drogas, como si disponer de una informaci贸n adecuada sobre ellas fuera a aumentar su consumo. Algo similar a lo que, en otros tiempos, se pens贸 respecto a la educaci贸n sexual.

Sin embargo, la realidad es bien otra. La informaci贸n es un recurso necesario para tomar decisiones inteligentes, informadas, aut贸nomas, ante cualquier desaf铆o (las drogas, en este caso). Los riesgos reales proceden de la ignorancia. No hay elecci贸n libre sin un saber adecuado.

Una sociedad m谩s culta, m谩s informada y mejor formada sobre las drogas, ser谩 m谩s capaz de convivir en un mundo en el que 茅stas existen, reduciendo el riesgo de establecer con ellas relaciones conflictivas.